12 agosto 2006

Piratas del caribe: El cofre del hombre muerto

Ficha: Piratas del caribe: El cofre del hombre muerto

Dirección: Gore Verbinski.
Duración: 150 min.
Género: Acción, comedia, aventuras.
Interpretación: Johnny Depp (Capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Stellan Skarsgard (Bill), Bill Nighy (Davy Jones), Jack Davenport (Norrington), Kevin R. McNally (Gibbs), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby Swann), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (Lord Cutler Beckett), Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti), David Bailie (Cotton).
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattle y Jay Wolpert.
Producción: Jerry Bruckheimer.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Montaje: Craig Wood y Stephen Rivkin.
Diseño de producción: Rick Heinrichs.
Vestuario: Penny Rose.
Estreno en USA: 7 Julio 2006.
Estreno en España: 11 Agosto 2006.

Sinopsis tomada de alguna parte

A pesar de que ya se ha levantado la maldición de la Perla Negra, una amenaza aún más aterradora se cierne sobre su capitán y su avezada tripulación: parece ser que Jack tiene una deuda de sangre con el legendario Davy Jones (Bill Nighy), el Amo de las Profundidades del Océano, que capitanea el fantasmal Flying Dutchman, al que ningún otro barco puede igualar en velocidad y botines apresados. A menos que el astuto Jack encuentre la forma de saldar este pacto con el diablo, estará condenado por la eternidad a una vida más allá de la muerte al servicio de Jones.

Críticas de las que duran lo que un mentol,
que ya hemos dejado de fumar.

El Capitán Jack Sparrow sigue siendo ese maravilloso pirata lleno de las incoherencias que marcan la vida; y Deep continua interpretando a este personaje tan interesante que en esta ocasión se vuelve en el centro mismo de la historia. Pero las espectativas se rompen en esta cinta, que gracias al éxito de la primera película se ha idealizado. Además, los productores han caido en la trampa de rodar las dos películas seguidas bajo una misma trama. Esto hace que el espectador tenga que esperar 365 días para terminar de ver la película, que se añadan minutos para rellenar dos películas de dos horas y media y cambiar de ritmo constantemente hasta el punto de hacer la película un poco larga.

A pesar de todos estos incovenientes, seguimos ante un género maravilloso, una película entretenida y una excusa ideal para pasar un buen rato en el cine. Buena interpretación, preciosismo en los decorados y esmero en la mayoría de los efectos especiales (no todos son perfectos).

6/10 + alguna carcajada